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Cuando se trabaja en el mundo de la impresión profesional se debe tener muy en cuenta que se encuentra regido por algo que va más allá de la reducción de costes y el rendimiento bruto, elementos que hemos de reconocer que son clave para el buen funcionamiento de cualquier empresa, pero que no son los únicos críticos en el éxito de la misma.

Saber cómo alcanzar la máxima calidad en impresiones de color, incluso desde una impresora de la oficina, puede ser motivo de aceptación o rechazo de un trabajo. Porque, nunca mejor dicho, la primera impresión es la que cuenta.

 

La calidad máxima de impresiones a color: factores que afectan al resultado y a los costes

 

Llegar a imprimir en color, ya sea con mayor o menor calidad puede afectar los costes, que ya de por sí suelen estar milimetrados.

La realidad es que si acostumbramos a imprimir en color y con alta calidad, se dispara el consumo de tinta. Es por ello que es habitual que dentro de las empresas se recomiende en la medida de lo posible el uso de equipos multifunción en blanco y negro y la opción de borrador. Pero ¿qué podemos hacer cuando trabajamos con cliente final y no nos queda otra que usar la opción que más consume?

A continuación te daremos cuatro consejos que ayudan a optimizar la calidad de las impresiones en color sin mucho esfuerzo y sin incurrir en altos costes:

 

  1. Usa archivos de alta calidad: si incrustamos en nuestros documentos fotografías de 300ppp es más fácil que se vean bien cuando las imprimimos sin necesidad de agotar la tinta de los tóner. En cambio, cuando tiramos de gráficos e imágenes en baja resolución, intentamos compensar con una impresión óptima para ver si podemos arreglar el desaguisado de esta forma. Internet está lleno de bancos de imágenes en alta calidad y gratis y recursos para editar archivos. Haz uso de ellos y verás cómo ahorras en la factura de tu renting de la impresora a final de mes.
  2. Ajustar la configuración de la impresora a alta calidad: la calidad de impresión que se escoja será que terminará determinando en gran medida el resultado que se obtenga al final. Vigila exactamente con qué fin necesitas esas copias a color, si es para hacer revisiones, usa el modo borrador.
  3. Elección del papel: no todos los tipos de papel son iguales. Así para una impresión normal el papel A4 con un gramaje por metro cuadrado de 80 gr será suficiente, pero si se trabajará con imágenes algo complejas y proyectos gráficos complejos puede ser que necesitemos otro material o incluso papel fotográfico. Cada máquina incluye una guía de recomendaciones y aunque lo normal es comprar folios en el proveedor habitual o el que esté de oferta, los fabricantes de fotocopiadoras a menudo especifican qué papel se requiere para sacar máximo partido a cada modelo.
  4. Usa cartuchos de tinta originales: el uso de cartuchos de tinta original permite conseguir impresiones de alta calidad profesional desde la primera hasta la última página, aparte de que las mismas durarán mucho más tiempo ya que son resistentes a la degradación consecuencia por el paso del tiempo.

 

En definitiva, lo que tenemos que tener presente es que, si nuestro día a día requiere que la calidad de un trabajo comience a verse desde la impresión, debemos contar con las herramientas que posibiliten la calidad máxima de impresiones a color, en B/N o incluso como borrador, pudiendo elegir entre una opción u otra cuando la situación lo requiera. ¿Cuenta tu empresa con recursos para ello?

 

Fotocopiadoras y Pymes: renting de impresoras profesionales de alta calidad para empresas

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